Mientras preparamos la preproducción de dos proyectos, Dissociacions (previsto para grabarse en mayo) y Los ojos ofendidos (previsto para grabarse en junio), hemos concluído la edición de nuestro último cortometraje, Si una noche..., una historia de tendencia psicológica, construída sobre dos personajes y sendos escenarios. El rodaje del corto se llevó a cabo hace, exactamente, un año, iniciándose el montaje en el mes de septiembre. La edición, el tratamiento de la imagen y el sonido, así como el doblaje ha hecho que no haya estado completado hasta hace
escasamente una semana. Protagonizado por dos excelentes actrices, Paula Llorens y Marta Valdespino, el film pretende ser un esbozo analítico sobre la represión y las obsesiones en el marco de una relación autodestructiva, algo que se intenta potenciar mediante el blanco y negro y un deliberado tratamiento de la imagen basado en la constante utilización de la cámara en mano y unas tonalidades lumínicas extremas. Una vez finalizado, comienza el periplo del cortometraje por festivales y consursos, prácticamente, los únicos lugares reservados a este sufrido formato, sobre todo, cuando, como en nuestro caso, el soporte en el que se realiza es el vídeo. Asimismo, no puedo finalizar este post sin agradecer la ayuda y el esfuerzo de todas las personas que han colaborado en la producción de Si una noche... ya que, sin ellos, éste cortometraje sería un guión condenado a dormir el sueño de los justos en un cajón del escritorio.
escasamente una semana. Protagonizado por dos excelentes actrices, Paula Llorens y Marta Valdespino, el film pretende ser un esbozo analítico sobre la represión y las obsesiones en el marco de una relación autodestructiva, algo que se intenta potenciar mediante el blanco y negro y un deliberado tratamiento de la imagen basado en la constante utilización de la cámara en mano y unas tonalidades lumínicas extremas. Una vez finalizado, comienza el periplo del cortometraje por festivales y consursos, prácticamente, los únicos lugares reservados a este sufrido formato, sobre todo, cuando, como en nuestro caso, el soporte en el que se realiza es el vídeo. Asimismo, no puedo finalizar este post sin agradecer la ayuda y el esfuerzo de todas las personas que han colaborado en la producción de Si una noche... ya que, sin ellos, éste cortometraje sería un guión condenado a dormir el sueño de los justos en un cajón del escritorio.